
No eres un sueño,
no puedes serlo,
porque me miras,
porque te nombró,
entras en mi dolor
como una risa
y hace que se pierda la tristeza.
Mi fuerza antigua ya no será como antes,
pero mi corazón será el mismo,
y sentirá, palpitará como antes,
conversare con la muerte,
por perder todo lo que ha sido mío,
pero tendré la inmensa dicha
que tendrás que recordarme.
¡Necesitas ser un miembro de Amistad Mundial para añadir comentarios!
Participa en esta red social